Los pavimentos rústicos son bellos. Pero son absorbentes:  se manchan.

Las fachadas de ladrillo cara vista son bellas. Pero son absorbentes:  nos pintan graffitis, o se humedecen con la lluvia o se deshacen con la polución atmosférica.

Podemos evitar TODOS estos problemas usando el tratamiento protector adecuado:   ceras brillantes de interior o líquidos hidro-repelentes invisibles o anti-graffitis, etc.